10 errores al pedir un préstamo

10 errores al pedir un préstamo

by Marc Domenech

La financiación es uno de los puntos críticos de cualquier proyecto empresarial. Y la aceptación de un préstamo, el punto de no retorno para cualquier emprendedor, en el que se pueden cometer errores que pueden acabar con nuestro proyecto o negocio.

La estrategia seguida por los emprendedores para la aprobación de esta financiación, en ocasiones, no va más allá de conformarse con conseguir la simple aprobación del crédito. Esta situación es casi como ‘vender el alma al diablo’, ya que se descuidan muchos aspectos que se terminan convirtiendo en grandes errores, tales como el tipo de interés, el plazo o la cantidad que se necesita.

ASESORAMIENTO FINANCIERO A EMPRESAS, AUTÓNOMOS Y PARTICULARES

Vamos a ver los principales errores que se comete al pedir un préstamo.

Principales errores al pedir un préstamo

Antes de pedir un préstamo debemos conocer los riesgos que puede conllevar y las consecuencias que puede suponer para nuestro proyecto o negocio. Es recomendable buscar un Asesor Financiero para asesorarse y minimizar al máximo los riesgos que se puedan ocasionar.

La cuota del préstamo se debe poder pagar

La cuota a pagar del préstamo es una de las principales variables. Que dicha cuota del préstamo sea elevada o baja es un concepto subjetivo del que lo solicita. Si es capaz de pagarla, estará bien.

La clave está en saber hasta dónde es conveniente endeudarse. En este sentido la cuota a pagar del préstamo debe estar en torno al 20% o 30% de los ingresos que se obtienen mensualmente en el negocio. No hay que perder de vista que, aparte de un criterio de prudencia, la entidad financiera no confiará en personas que destinen la mayoría de sus ingresos a pagar la deuda.

No disponer de diferentes propuestas

Se debe conocer el mercado y es preciso tener información del destino en el que se va a invertir el préstamo. Para eso, se analizará los distintos proveedores y se elaborará una relación de proformas de los bienes que se pretende adquirir.

Esto evitará las sorpresas, sobre todo en el cálculo del importe a solicitar o en las condiciones de pago, entrega o montaje de las empresas suministradoras.

Pactar un plazo de devolución del préstamo muy largo

En la configuración del préstamo, a mayor plazo más baja será la cuota. Pero, en general, es conveniente que el plazo de devolución sea el menor posible, ya que a mayor número de años, más interés se pagará al banco.

Igualmente, no hay que perder de vista el activo que vamos a financiar con el préstamo. Por ejemplo, si se compran unos ordenadores y la amortización o el periodo en el que se estima queden obsoletos es de 4 años, sería ilógico que el plazo de devolución del préstamo solicitado sea superior.

errores al pedir un prestamo

Error de no tener un plan de financiación

El emprendedor, en ocasiones, subestima el momento de la solicitud. Se limita a entregar la documentación que se le pide, centrándose en la burocracia de la entidad bancaria sin analizar de manera profunda la operación.

Las condiciones de la operación deben fijarse desde la necesidad del proyecto, no desde la óptica del banco. En este sentido, se debe elaborar un estudio de viabilidad y contemplar un plan de inversión y de financiación que sustente la solicitud, al margen de que lo exija el banco o no.

Mide bien la cantidad de dinero solicitada

El emprendedor debe pedir lo necesario. Esta cantidad no puede quedarse corta, ya que, posiblemente, si se obtiene la financiación, se cerrará la puerta a solicitar más capital hasta que se amortice el préstamo. Tampoco se debe pedir en exceso, ya que tener dinero ocioso tiene un coste de oportunidad. Sin perder de vista que el banco no está por la labor de financiar ‘un colchón’ para que el empresario duerma tranquilo.

¿Estás seguro que necesitas un préstamo?

Elegir bien el producto financiero es un error de partida que hay que solucionar. Un préstamo, por sus características, sirve para financiar la adquisición de activos productivos, y en una parte menor, para financiar tesorería.

Si lo que se quiere es financiar mayoritariamente la tesorería de la empresa, quizá lo mejor sea una póliza de crédito, que dará la flexibilidad necesaria para disponer del capital.

El tipo de interés a pagar

El tipo de interés es el precio que se va a pagar por el dinero prestado.

Como mínimo se debe controlar cómo está el mercado y se debe comparar los tipos de interés de los distintos bancos, para no aceptar la primera oferta que reciba el emprendedor.

La cancelación anticipada del préstamo

No se debe descuidar el futuro y la posibilidad de que se quiera pagar el préstamo antes de tiempo. Para eso, es conveniente conseguir unas buenas condiciones de cancelación anticipada.

En relación a esto, es conveniente conocer que, normalmente, los bancos utilizan para sus préstamos el método de amortización francés, por el que se establece una cuota fija y se pagan más intereses al principio y muy pocos al final. Por lo que puede ser que llegue el momento en el que, si las comisiones de cancelación son altas, no compense quitarse el préstamo.

No mentir al banco

En la vida no es recomendable mentir, pero a tu banco menos.

Por un lado, más vale mostrar los verdaderos motivos por los que se solicita el préstamo. Y, por otro, no deben ocultarse los problemas económicos o financieros que se puedan tener. Antes o después lo descubrirán y será peor.

Leer y entender bien lo que se firma

Por último, y no menos importante, cuando se concede la aprobación, se procede a la firma del contrato del préstamo, pudiendo pasar por encima de toda la parte contractual. Además de tener que revisar todas las condiciones ofertadas, se debe comprobar todos aquellos productos que el banco puede vincular a dicha financiación, tales como seguros, nuevas cuentas, etcétera.

Fotos | Pexels

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